Anulada cláusula suelo y posterior novación por Audiencia Provincial Tarragona

AP Tarragona CS novación

La Audiencia Provincial de Tarragona ha dado la razón a unos consumidores clientes de la entidad Ibercaja y declara la nulidad de la cláusula suelo del contrato de préstamo hipotecario suscrito en el año 2007 y posterior contrato de novación de 2013.

En Primera Instancia, el juez consideró válida la cláusula suelo del contrato y posterior novación del mismo, ya que los clientes aceptaron una rebaja de la referida cláusula y firmaron de su puño y letra «soy consciente y entiendo que el tipo de interés de mi préstamo nunca bajará del 3% anual».

Ante dicha Sentencia se interpuso recurso de apelación, alegando que no existió suficiente información precontractual y que el texto manuscrito del contrato de novación fue realizado por imposición del banco.

Ahora, la Audiencia Provincial defiende el argumento del Tribunal Supremo en cuanto a que el acuerdo alcanzado entre cliente y banco no se trata de una novación, sino de una transacción, consistente en la renuncia del cliente a iniciar acciones legales contra la entidad y una correlativa reducción del límite pactado en la cláusula suelo.

Para la Sala, no existe prueba de que el banco haya cumplido con la exigencia de transparencia debida para que el consumidor sepa la transacción que firma y que una transcripción manuscrita no equivale a su comprensión real.

Por todo ello, declara la nulidad de la cláusula suelo del contrato de préstamo suscrito entre las partes en 2007 y el posterior contrato de novación de 2013.